Infraestructura es fundamental para la formación preescolar

La nueva infraestructura del IEI 357 “Los niños de Montessori” de Pisco, construida por el Consorcio Camisea con una inversión de S/ 1 millón, entrega distintos beneficios pedagógicos a los menores. El centro atiende a 90 niños, quienes disponen de salones debidamente implementados y un aula de psicomotricidad, entre otros beneficios, en un área de 1,179 metros cuadrados.

La infraestructura de un colegio juega un papel importante en la formación del niño, en particular cuando se trata de formación preescolar, afirma Angélica Acosta, directora de la Institución Educativa Inicial 357 “Los niños de Montessori”, en Pisco, que fue construido por el Consorcio Camisea con una inversión de S/ 1 millón de soles, sobre un área de 1,179 metros cuadrados.

El centro, edificado con inversión procedente de los S/ 100 millones del Compromiso Marco –un fondo voluntario dispuesto por el Consorcio Camisea para proyectos de desarrollo social–, cuenta con salones apropiados y debidamente implementados, un aula de psicomotricidad, áreas administrativas, tópico, además de un patio y zonas recreativas que, en opinión de Angélica Acosta, entregan una serie de posibilidades pedagógicas a los menores.

“Tenemos espacio para realizar una serie de dinámicas que facilitan la formación de los niños. Durante los primeros cinco años de vida, ellos desarrollan su cerebro. Por eso es importante la educación inicial, porque los ayuda a pensar críticamente, a analizar, entender y resolver sus problemas. La mejor manera de hacerlo es a través de talleres y dináminas como sembrar un árbol y luego verlo crecer”, explica la directora del plantel.

 

La experiencia de los niños.

“Vamos a plantar plantitas”, dicen emocionadas Angie Salazar y Anyelina Reyes, ambas de cinco años, mientras remueven la tierra con sus manos y, con la ayuda de su profesora, colocan dos pequeños arbolitos de papaya. “!Cuidado, no lo pises!”, le dice Angie a su compañero Jhastin Salazar, quien está más pendiente de la manguera que del terreno que tiene que regar.

Desde su creación, hace seis años, hasta el 2017, la institución funcionó en un local comunal que solo tenía tres ambientes para ser utilizados como salones de 3, 4 y 5 años. Hoy, cuentan hasta con un terreno que los mismos estudiantes y padres de familia están convirtiendo en áreas verdes, consolidando una experiencia que resulta trascendental para los menores.

La nueva infraestructura ha sido un aspecto positivo para la formación de los niños en varios aspectos, menciona Acosta, incluso en la puntualidad. “Hasta el año pasado, el 50% del alumnado llegaba tarde, pero este año llegan hasta con media hora de anticipación para utilizar los juegos y columpios”, refiere.

“Hace tres años, el centro registró solo 9 alumnos a inicios del año escolar y las profesoras tuvimos que salir a las calles a convencer a los padres para que inscriban a sus hijos. “En el 2018, con la nueva infraestructura, comenzamos con 90 niños y no podemos recibir más porque no tenemos capacidad”, explica la directora del plantel, que atiende a menores del AAHH Josemaría Escrivá y zonas aledañas del distrito Túpac Amaru Inca, en Pisco.

 

17-10-18

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